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Una tarde de domingo

Detalles

Hacía tiempo que no sentía tantas ganas de tocarme. Notaba lo excitaba que me encontraba y no encuentro aún la causa exacta, pero lo estaba. Estaba sola en casa y decidí aprovecharme de ello, pero no iba a ser algo rápido. Quería que fuera intenso y liberador. No logro recordar cuándo fue la última vez que use varios juguetes a la vez para tocarme, sin prisa, disfrutando.

Saqué mi consolador con ventosa del armario, las pinzas para pezones, que incluyen un sonoro cascabel y la joya anal que mi Amo me prestó para que entrenase a mi culo. Creo que solo el hecho de sacar cada juguete, de tocarlos, e incluso oírlos, hizo que mi coño se mojara un poco más. Para cuando bajé mis pantalones y me quedé desnuda de cintura para abajo, ya notaba lo mojada que estaba. Pasé un dedo abriendo bien mi coño, empapándolo y lo llevé a mi boca…salado.

Como he dicho, no quería que fuese algo rápido, así que hice un esfuerzo por no acariciar mi clítoris demasiado, o no podría parar. En mi ordenador busqué algún vídeo dentro de la categoría BDSM, pero amateur, no me gustan los vídeos profesionales; y me tumbé en la cama.

Sé lo mucho que mi Amo desea utilizar mi culo así que decidí que era buen momento para intentar entrenarlo. Me coloqué de lado, mirando la pantalla y acariciando la entrada de mi culo con un dedo. Deseaba tenerlo dentro ya, así que lo lubriqué en mi coño y lo pasé enseguida a mi culo, despacio, todo dentro. No fue doloroso, al contrario, mi excitación aumentaba; así que el siguiente paso fue meter dos dedos bien lubricados en mi apretado culo. Molestó un poco, pero nada que no pudiera aguantar. Tras un rato jugando con mis dedos metí la pequeña joya en mi boca, mojándola bien con la lengua y la puse en mi culo, la dejé ahí, notándola fría y rígida.

Cuando me tumbé boca arriba en la pantalla aparecía una mujer corriéndose mientras su Amo la miraba sentado desde un sofá. Me subí la camiseta y bajé las copas de mi sujetador, liberando mis pezones. Los pellizqué, dos veces, y tras ello les coloqué las pinzas, las dolorosas pero encantadoras pinzas. Pasé mi mano por mi coño, estaba empapado, hinchado y palpitando. Comencé metiendo dos dedos que enseguida pasaron a ser tres, para terminar follándome a mi misma con cuatro dedos bastante rápido.

Pero no me quería correr aún, así que volví a mi culo, saqué la joya y comencé a introducir mi consolador, poco a poco. Gracias a su forma pudo entrar sin problemas y sin dolor, para mi sorpresa. Me sentí llena, con mi culo abierto y mi coño empapado, realmente excitada. Comencé a mover el consolador y uff eso era demasiado, y me encantaba sentirlo.

Después de un rato volví a sustituir el consolador por la joya, evitando que mi culo se cerrase y sintiéndolo todavía lleno. Sin miramientos metí el consolador en mi coño, entero, de golpe. No pude evitar un gran gemido, estaba demasiado excitada. Comencé a moverlo, entrando y saliendo con fuerza, rozando mi clítoris. No podría aguantar eso mucho tiempo, notaba mi orgasmo cerca pero era incapaz de parar, así que me dejé ir, follándome y rozándome una y otra vez, sintiendo mi culo apretado alrededor de la joya anal y el dolor de mis pezones pinzados.

 

Comentarios   

 
folieDeJ
#1 folieDeJ 25-10-2017 11:38
Por que esta bloqueado por AmoDeMarionetas ??
 

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